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Entre sorbetes y definiciones - Kiwi


Escrito por Antares bajo

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Calculo que no hace falta mucho para darse cuenta que entre lo que vengo preparando (porque creo que el término "cocinar" no aplica al helado) ya debo estar rodando... Que ni tanto, pero como la idea tampoco es terminar así, me puse a investigar otras cosas para preparar en mi maquinola de helados.

Así me topé con los sorbetes. Al principio mucho no entendía cual era la diferencia con el helado (propiamente dicho), el sherbet y el resto de los postres helados que hay por el mundo.
Ahí fue cuando visité Wikipedia y todo quedó más claro. Pues resulta que cada preparación tiene su porcentaje de materia grasa, que en el caso del sorbete es nula.
Y la verdad es que algo así es lo que necesitaba: algo fresco para tomar en este infernal verano, pero tampoco muy "jevi".
Así que esta mañana crucé la calle hacia las verdulerías (tengo 4 en la cuadra de enfrente) en busca de frutillas, limones y kiwis para mis experimentos culinarios.

Las frutillas son para el ya habitual Helado de Lalo que tanto le gusta al heredero. Los limones son para ver si puedo hacer un sorbete de limón más al gusto de Mr. Dorima. Si bien el Helado de Mousse de Limón le gustó mucho, me dijo que ese le gustó más para "ponerlo entre dos galletas de chocolate".
Debo admitir que fue muy gracioso verlo probar el helado e inmediatamente abrir las alacenas en busca de tales galletas... que sabía perfectamente que no teníamos. xD Pero en fin, son cuestiones para otra entrada.

¿Che... Y los kiwis?
Ah, esos son para mi primer experimento con sorbetes, robado de acá. Como siempre, algo adaptado pues... porque me place.

Sorbete de Kiwi


  • 8 kiwis
  • 100 gramos de azúcar
  • 3 claras en nieve


Nos vemos en el infierno...



Pelar y procesar los kiwis hasta obtener una pulposa pulpa. Mezclar con el azúcar y mandar al freezer para que le vaya tomando idea.


¿Quién iba a decir que la pulpa de kiwi era tan simpática?



Batir las claras en nieve e incorporar a la pulpa azucarada con movimientos envolventes (pa' no estropear las claras, vio?).


Nieve de claras



Esto último se me complicó un poco. No es raro que la parte más cremosa (o "nevada" en este caso) tienda a separarse de la más líquida, pero esta vez me costó más que de costumbre unir todo. De hecho, al final me di por vencida siendo que la máquina de helado se encarga de mezclar todo en frío, así que...

...Usar máquina de helado si se tiene. 
Sino, penar mezclando hasta unir bien. Mandar al freezer y mezclar cada tanto.


Voilá!



¿El veredicto? Uno muy interesante. 
Siendo que los kiwis no se llevan tan bien con el azúcar, esta receta está buena porque no es demasiado dulce, preservando el sabor fuertón de la fruta. La textura resultó algo curiosa ya que se licúa en la boca, dejando algún cachito de pulpa para masticar.

Así las cosas, llego a la conclusión de que esto del "sorbete" en realidad es lo que toda la vida a uno le vendieron por helado "al agua" en la heladería. Pulpa y semillitas aparte, la textura es la misma del típico helado de limón al agua.
Igual creo que lo que más me confunde es que si esto termina siendo helado de kiwi al agua... Que no tenga una sola gota de agua agregada. :P

Helado de Mousse de Limón


Escrito por Antares bajo ,

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Esta última semana no fue de las mejores. Paso a relatar:

El miércoles por la noche llama mi suegro contando que su papá estaba internado. No estaban siquiera seguros de lo que tenía, pero la cosa estuvo medio hemorrágica y necesitaban 2 dadores de sangre. No sé si habrá sido por la experiencia de cuando operaron a mi Pá (que necesitó un montón) pero en seguida levanté la mano y me ofrecí.
Así que cancelando cualquier plan tuve que ir el jueves al sanatorio a poner el brazo. A diferencia de la vez anterior, que no tenía ninguna experiencia, esta vuelta quise chusmear como era el procedimiento. No quise ver el exacto momento del pinchazo, pero cuando fui a mirar grande fue mi desilusión al notar que me habían "censurado" todo con un montón de algodón.
Aun así saqué una fotito para la posteridad y recién cuando me vinieron a revisar (y me levantaron el algodón) pude ver lo ENORME de la aguja.

La donación en sí fue rápida y sin inconvenientes. Lo que más jodió fue cuando me pincharon el dedo para el recuento de glóbulos rojos. Una vez que doné me fui a reclamar mi desayuno gratis y volví con mi café con leche y medialunas a lo de mi Má.
No sé si será porque soy petite, pero donar sangre me dejó más estúpida que de costumbre. Durante el día traté de tomar bastante líquido y comer normalmente, pero mucho no se me dio y eventualmente me dio hipovolemia.

Así las cosas y sin intención de estirarme (aun) más es que todo esto me dejó con terrible antojo de helado, que recientemente se me había acabado.
Hace un tiempo le había prometido al Dorima helado de limón (su favorito) y ayer se me dio por cumplir.
Como toda receta brasileña, esta receta (robada de aquí) es bien dulce, así que están advertidos.

Helado de Mousse de Limón

  • 3 limones
  • 175 g de azúcar
  • 500 ml de crema
  • 2 claras de huevo

Lavar bien los limones. Rallar la cáscara de dos y sacarle el jugo a los tres. Mezclar el jugo, la ralladura y el azúcar. Apartar.


Azúcar y limón

 Batir las claras en nieve y la crema (en ese orden, preferentemente) y agregar a la mezcla de limón con azúcar. Unir con espátula y movimientos envolventes. Si se tiene máquina de helado no es necesario que esto último se haga con demasiado rigor ya que la máquina termina de mezclar todo. 

Si se tiene máquina de helado, usarla. Sino, al tupper y al freezer.


Alguien llenó mucho la maquinola...


Algunas aclaraciones:
- No es raro que los ingredientes menos homogéneos se separen en las máquinas de helado. En este caso, la ralladura se puede pegar al aspa, por lo que está bueno despegarla y volver a incorporarla a la crema cuando ya esté lista. 
- La receta original en realidad no lleva claras, por lo que esta versión es un interesante híbrido entre mousse y helado. Sea lo que fuere, resulta una crema super liviana.


Bon apetit!


Esta receta rinde un poco menos que el resto, sin llegar al litro y medio de helado. Hay que aprovecharlo, porque de tan liviano se va en seguida. :P

Primer día del año - Natilla


Escrito por Antares bajo

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Así que ya es 2013, qué lo tiró.
Como se puede ver en estas últimas entradas, preparé bastantes recetas nuevas aparte otras tantas viejas. Esta entrada será también una nueva receta, para no perder la costumbre... Que sí, mejor perderla por un tiempo y volver a una dieta un poquito más balanceada. :P

Esta vuelta es sobre las natillas que tuve que hacer poco después de mi "atracón" de helado (que no, no me lo comí todo de una: de hecho todavía tengo una buena cantidad).
¿Por qué digo "tuve"? Porque soy de esas personas que no pueden tirar comida. No es que me haya criado en la extrema pobreza ni nada, pero dejar comida hasta que se ponga fea se me hace tan terrible como tirarla. Y habiéndome quedado yemas de los helados (que quedan bien con claras en nieve) me pareció bien prepararme algo con ellas.

La verdad es que hasta que fui a buscar recetas para usar mis yemas no tenía mucha idea de qué fueran las natillas o su contraparte en inglés, el custard... Aparte de ser el nombre del gatito de Strawberry Shortcake, Frutillitas. No voy a mentir, no hizo falta mucho más que esa referencia para que me decidiera a elegir esa receta. Ni hablar de lo fácil que es, ni que usa ingredientes que prácticamente siempre tengo en casa.

Esta versión es super facilona, robada de acá.

Natillas - Custard

  • 4 yemas
  • 1/2 taza de azúcar
  • 1 cucharada de sopa de harina
  • 2 tazas de leche
  • 1/2 cucharada de esencia de vainilla
  • Opcionales: ralladura de medio limón o naranja, canela, etc.

Batir los huevos con el azúcar y agregarle la harina. Apartar.Agregar a la leche la esencia de vainilla y la ralladura (si se la usa) y calentarla hasta que hierva (yo puse todo 4 o 5 minutos al microondas). Agregar la leche gradualmente a la mezcla de huevo con azúcar mientras se revuelve.Calentar todo en la hornalla hasta que levante hervor. Bajar el fuego (no dejarlo hervir) y seguir mezclando 5 minutos más . Retirar del fuego, dejar enfriar y luego refrigerar. 
Servir bien fría y con canela si se desea.


Voilá!


La receta que usé advertía de mezclar cada tanto mientras se dejaba enfriar para que no se forme la típica película de estos postres... cosa que jamás sucedió. Tengo entendido que esto sucede en los postrecitos que llevan fécula de maíz, pero como este lleva harina talvez se explique. 

Esta receta, aparte de facilísima es realmente muy rica, aun "pelada" (no usé ninguno de los opcionales). El marido lo comparó con el postrecito Shimy, aunque para mí es bastante más rico ya que tiene gustito a yema, no solo a vainilla. El heredero al principio no lo quería probar y cuando finalmente lo hizo... no lo quiso largar. ¡Niños!

La verdad recomendaría esta receta a cualquiera con chicos, ya que es una alternativa bastante interesante a los típicos postrecitos de supermercado. Y no es que tenga nada contra ellos (muy por el contrario) pero ese gustito a yema no se lo he sentido a ninguno.  

No dudaría en agregarle chocolate derretido (o incluso Nesquik) para una versión chocolatosa, dulce de leche o esencias de otros sabores ¡y colorante!. Es una receta que da para mucho. :)

Helado de Prestígio


Escrito por Antares bajo

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Entre las chucherías que me trajo Papá Noel estas Navidades está una flamante máquina para hacer helado. Debo admitir que desde el año pasado tenía cierto interés en adquirir una, pero se me hizo muy caro así que lo pospuse.
Curiosamente, el precio actual de la maquinola está casi igual al del año pasado, lo que me hace pensar que como artículo no ha tenido mucha salida... Aunque no por eso puedo quejarme ya que la espera valió un interesante ahorro comparable solo con la bendita inflación. ...Lo que probablemente signifique que el año que viene me quiera matar, pero bueh.


La primera opción que quise preparar fue la del post anterior (frutilla) para no perder la costumbre, pero luego de recorrer varias verdulerías y que ninguna tuviera frutillas, tuve que probar con otra cosa. En casa tenía kiwis, chocolate, coco rallado, canela y vainilla. Probablemente tuviera más opciones si nos ponemos exóticos, pero quise empezar con algo más tradicional. 
Al principio tiré hacia el chocolate, pero tener que derretir chocolate para luego congelarlo le restó a la paciencia que no suelo tener. Ahí recordé el helado de Prestígio que solía tomar en mis vacaciones en Brasil, y salí corriendo por las interwebs a buscar una receta.

Para los no iniciados "Prestígio" es el nombre de una barrita de chocolate rellena de coco oriunda de la tierra de mis antepasado. Tan prestigiosa es (¡reCUAC!) que toda combinación de coco con chocolate suele recibir este nombre. 





Acá se vendió durante varias épocas, pero hace tiempo que no la he visto. Lo bueno es que la línea Cofler de Arcor tiene una barrita bastante parecida (la celeste) que es un muy buen sustituto.

La realidad es que me costó encontrar una receta de helado de coco "brasuka" que no llevara ni leche condensada ni agua de coco. No es que tenga algo contra esos ingredientes pero no son lo más fácil de conseguir... Tampoco lo más económico.

A continuación dejo la receta. El original me lo robé de acá pero lo adapté un poco porque:
a) no iba a comprar fécula de maíz solo para hacer helado (tampoco requiere)
b) no tiene del todo sentido,
c) creo que compré crema de más. :P

Helado de Coco Granizado

  • 80 g de coco rallado.
  • 2 tazas de azúcar
  • 500 ml de leche
  • 2 claras
  • 500 ml de crema
  • 170 g de chocolate picado fino (o la medida de la tableta que se tenga a mano).

Poner en un bol el coco, la leche y el azúcar. Calentar un poco para disolver el azúcar. Yo lo hice poniendo la mezcla en el microondas por intervalos de un minuto y luego mezclando. Al tercer intento me di por satisfecha.
Mientras enfría (yo lo puse en el freezer) batir las claras en nieve y como dicen en España: montar la nata.
Si se va a usar el mismo contenedor y/o batidora (pa' lavar menos, vio?) batir las claras primero y la crema después. Si se hace al revés cambiar de contenedor y lavar la batidora, ya que la grasa de la crema impide que las claras tomen el punto deseado (...cosa que por lo visto insisto en olvidar).

Poner todo en un bol y unir con movimientos envolventes. 
Si se tiene máquina de helado, usarla. Sino, meter en un tupper al freezer y mezclar a cada hora.
No sé si recomendaría poner esta receta en moldes para helado de palito ya que resulta muy cremosa y es posible que no tenga la integridad necesaria para un palito-bombón.




Pero Antie... ¿y el chocolate?
Pues lo mejor es agregarlo cuando el helado ya esté más o menos sólido, sino se va todo para el fondo.

La verdad es que esta receta me sorprendió por lo endemoniadamente cremosa que resulta. También es bien "brasuka" (super dulzona) a diferencia de los helados de coco que he probado acá, que son un tanto más suaves. Supongo que habría que reducirle el azúcar si uno es fácilmente empalagable.



  
Así todo, esta receta rinde casi 2 litros de helado, que al pesarlo resultó más o menos 1 kilo y 3/4. No quisiera ponerme a hacer cuentas de lo que se ahorra haciendo helado en casa, pero aun sin comprar una maquinola la diferencia es... wow.
Supongo que si uno es de consumir bastante helado artesanal la máquina hasta que se paga bastante rápido. Todo eso sin siquiera entrar en el tema de que uno prepara el helado como se le canta y sabe perfectamente qué le está poniendo.

Creo que necesito cuenquitos más chulos.
Así que na'. Este va a ser un verano bien gordo. :9 

Helado de Frutilla de Lalo


Escrito por Antares bajo

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Hace tiempo que quiero bloggear esta receta, pero la Navidad (y el típico trabajo que esta conlleva) se me interpuso.

Creo que todavía era Noviembre cuando vino mi amigote Lalo a cenar. Pedimos unas empanadas y de postre atacamos un chocolate que me regaló mi suegro. Y unos heladitos de palito que había hecho.

Lalo los elogió mucho.
Es una lástima no haber tenido más para ofrecerle (creo que en esa época solo tenía media docena de moldes de helado) pero cuando me pidió la receta, no supe bien que decirle, ya que había hecho todo "a ojo". Así que un tiempo después se me dio por descular las proporciones de los ingredientes, ni que fuera solo para pasar la receta como se debe.

Cabe destacar que entre los comensales de esa noche estaba Majo, la pareja de mi suegro. Aparte de ser una mujer muy simpática y elegante (y tener el acento gallego-cubano más chévere del mundo) Majo es directora de la fábrica de helados El Fundador. Que ella me haya elogiado el helado, a mí me dejó toda Oh Stop It, You.
Así que sin más preámbulos, la receta:

Helado de Frutilla de Lalo

  • Ese kg de frutilla que compraste pero alguien le robó una porción
  • 500 ml de crema
  • Entre 1/2 y 3/4 de taza de azúcar
Lo primero es lavar las frutillas, sacarle las hojitas y cualquier parte feucha que puedan tener. Si después de esto tenemos alrededor de 750 g de frutillas está perfecto. 
Procesar las frutillas con el método preferido (en mi caso, los accesorios de mi minipimer) al nivel deseado. Que sea pulpa uniforme o tenga cachos grandotes es indistinto.

Ay, mamá pulpa.

Batir la crema (bien fría) hasta formar picos, también usando el utensilio preferido. En mi caso -y después de mucho despotricar contra la batidora de pie- descubrí que se lograba MUCHO más rápido con el accesorio batidor de la minipimer. Go figure.


Pulpa, azúcar y crema.

Batir la pulpa de frutilla con la crema y 1/2 taza de azúcar hasta que quede más o menos uniforme. 


O algo por el estilo.

Probar la mezcla resultante. Si no está suficientemente dulce, agregar de a poco el resto del azúcar y seguir batiendo. Yo soy una gorda irremediable, así que le pongo todo de una. :P

Aquí es cuando el que tenga una maquinita de hacer helados la pone en uso. Yo recibí la mía después de haber preparado esta receta, así que todavía no pude probarla. Lo que sí usé fueron moldecitos plásticos para helado de palito. 


Bandejitas a aprox. $20 en cualquier bazaar.

Obviamente con mis bandejitas no me alcanzó ya que esta receta así como está rinde litro y medio de helado... Así que tuve que mandar el restante al freezer en un tupper.

Para los que son hinchapelotas de la textura del helado (entre los cuales obviamente me encuentro), esto no es tan contraproducente. Si uno saca el tupper más o menos a cada hora y mezcla el helado para evitar que se cristalice -y quede duro como piedra- a eso de las 4 horas puede tener una crema con una textura bastante "de verdad".
En este caso (siendo hinchapelotas, claro) lo mejor es consumir el helado en el día, porque ni bien uno se olvide o se vaya a dormir ¡ZAS! Se endurece todo.

Otro motivo para consumirlo pronto es el hecho de que el frío quema la frutilla. Esto es en realidad bastante predecible, pero habiendo podido controlar la preparación en todos sus pasos (léase: lamiendo la cuchara cada vez que iba a batirlo) pude comprobar como el sabor de la frutilla se modifica con la "cocción" a hielo. Personalmente me gusta más la frutilla pre-cocción. 

...Lógicamente esta recomendación es para cuando haya con quien compartirlo. Realmente no le recomiendo a nadie mandarse litro y medio de helado en un solo día. Ni a vos, Lalo. :P

Yo, mulera


Escrito por Antares bajo ,

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No hace falta ir muy atrás en las entradas de este humilde blog para saber que me gustan las canastitas. 

Y es que son del tipo de comida fácil de hacer, que se rellena con cualquier cosa que tenga uno sobrando y ni siquiera se tarda mucho en prepararlas.

El tema es cuan bien salen. 
Y justamente por ser tan fáciles de preparar es que resulta algo indignante cuando se te desarma toda la bandeja porque la masa... bueh, tuvo ganas. 
Y es que a mí me gusta comprar las tapas de empanada de oferta. Realmente ¿por qué tendrían que salir mejor o peor por ser más tobara la masa? (No me respondan, no pretendo que mi indignación sea justa). 
Pues bien, decidí hacer trampa. 




Esta es mi canastita hecha en un moldecito de tarteleta de aluminio. Mi Má me dio 13 (¡!) de esos -junto con una docena de otros más altos que uso para hornear cupcakes- y salvo las vueltas que hice frolitas, no les había dado mucha bola.  
¿Lo mejor de todo? Que aparte de que no se me desarmen las canastitas, al doblarlas menos entra MUCHO más relleno. ¡Como el doble!

Debo decir que me tomó 2 intentos perfeccionar la cocción ya que la primera vuelta las bases me quedaron algo crudas. Al segundo intento lo resolví horneando las canastitas 10 minutos en los moldes y 10 minutos fuera de ellos. Ferpecto.
El truco para desmoldarlas sin quemarse (ni engrasar nada) es usar dos cucharas soperas. Se insertan por los costaditos y voilá.




Así que repaso los pros:
  • Canastitas que no se derriten sin importar la calidad de masa.
  • No tener que hacer origami de masa de empanada.
  • Canastitas mucho más grandes y voluptuosas (y más lindas también).
  • No tener que lavar los moldes (¡con pasarles un trapito basta!).



En otros temas no tan apartados, me resulta algo loco que al final de cuentas gran parte de este blog esté dedicado justamente a la cocina. Será que de las cosas que hago, es algo que no me cuesta tanto compartir (no tengo planes de hacer tutoriales de porcelana fría, no). 

Otra cosa que estuve haciendo este último tiempo (y tiene que ver con la cocina) es siguiendo al Temple of Evil. Lo encontré en una comunidad que frecuento y la verdad es que Nick (su dueño y autor) es un tipo muy buena onda, aparte de cocinar cosas interesantes y ricas (quiero probar su Naan de ajo). Hasta le di mi receta de cupcakes de Nutella. Me ha dicho que los dulces no son su fuerte, así que espero que la prepare. En especial porque también me ha dicho que jamás probó Nutella, ¡el muy hereje!

Cupcakes de Nutella para el Día de la Madre


Escrito por Antares bajo ,

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Puff, cuánto tiempo, ¿no?
La verdad es que este Octubre no se me dio mucho por escribir. La realidad es que me cambiaron un medicamento y los efectos colaterales me tuvieron sin muchas ganas de vivir, tanto menos de bloggear.  Pero por suerte ahora estoy algo mejor y como no tengo otra que hacer TODO lo que tengo que hacer, al menos lo documento.

Hoy es apenas viernes, pero ya estoy preparando todo para el Día de la Madre, que es este domingo. Los sábados el heredero pasa el día con los abuelos, así que trabajo ahora para poder tener el resto del día de mañana libre.
Mi hermano planea un asado en su casa este domingo, y a mí me tocó llevar el pan y el postre. Por el pan no me preocupo, pero el postre me tuvo una tarde entera pensando.
Ya que siempre vengo haciendo cupcakes, quise hacer una torta... Pero luego recordé lo torcidos que salen los bizcochuelos en mi horno, y decidí volver a los cupcakes.

¿Pero de qué?

Ya hice de vainilla, chocolate, coco, con dulce de leche, arco-iris... Aparte que mi hermano no come cualquier postre, así que quería hacer algo que les gustara a todos los comensales.
Ni sé bien cómo se me ocurrió. Supongo que viendo alguna de las quichicientasmil recetas de cupcakes de Oreo que hay en las interwebs me ayudó a determinar que quería hacer algo del estilo... Pero con Nutella.

¡Cupcakes de Nutella! ¿Y cuál sería la mejor forma de incorporar la bendita pasta de avellanas? Ni la más pálida idea. ¡Y miren que miré mil recetas!
Pero como la pereza es la madre de... ¿de qué era?... Pues de algo será, porque se me ocurrió que mejor mando todo al carancho, hago una masa de bizcochuelo común e improviso.
Siendo que Nutella ya es suficientemente chocolatoso, el bizcochuelo sería de vainilla:


Me hice la loca y le puse colorante. No funcionó. xP

Bizcochuelo de Vainilla

  • 4 huevos
  • 1 1/2 tazas de azúcar
  • 100 gr de manteca
  • 2 cucharaditas de polvo de hornear
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 2 1/2 tazas de harina  
Se bate todo en ese orden, se pone en moldes para cupcake y se lleva unos 20 minutos al horno en temperatura media para cada docena (aprox 1 hora si es bizcochuelo entero). Rinde aproximadamente 3 docenas de cupcakes, hechos en pirotines de 5 cm. 

Esta vuelta me salieron 38, siendo que a los últimos dos les puse arándanos. Sé que no tiene mucho que ver la receta de muffins de arándanos, pero me gusta ver como las frutitas explotan. :P


Arándanos explotados.

Habiéndole pedido a Mr. Dorima que me compre no uno, sino dos potes de Nutella, decidí que un pote lo iba a destinar a rellenar los "ponquecitos". Así que con un cuchillo les corté conitos en el centro.
Siendo que la pasta es BIEN espesa, pensé que iba a ser más fácil si usaba la manga ¡qué error! No porque no fuera fácil rellenar, sino que el problema fue al final lavar la manga. Un bodrio.
Nota mental: usar descartable o tubo de papel manteca pero NO de las rígidas.


Me lo comería así como está...

Siendo que un cupcake no es un cupcake si no tiene cobertura, quise ver cómo quedaba hacer una ganache de Nutella. 

Ganache de Nutella

  • Un pote de crema (360 gr)
  • Un pote de Nutella (350 gr)
Batir un poco la crema. Añadir la pasta antes de poder formar picos. Batir hasta el punto deseado.

Aquí es cuando creo que le pifié a las proporciones. Nutella es MUY dulce, por lo que la ganache quedó bastante fuerte, a pesar de usar una medida similar de crema. Creo que estaría mejor probar solo con la mitad del frasco de Nutella (o con un pote de crema de 500 gr, si se quiere más). 
Retiro lo dicho. Quedó perfecta tal cual estaba. Nota mental: no bloguear hasta no probar la receta terminada.

Así fuertona y todo, la ganache quedó de rechupete. Si uno ya puede comer Nutella del pote solo con los dedos, esta crema tiene el pro de ser algo más suave, por lo que se puede comer hasta con las patas. (¿?)

Lo último fue cubrir los cupcakes, para lo cual nunca fui muy buena. ¡Será posible! Cuando uso silicona no tengo demasiados problemas, pero cuando tengo que usar cosas más convencionales se me complica. 
Igual no quedaron feos (por suerte), aunque solo me alcanzó para cubrir 34 de los 36 cupcakes. Calculo que nadie se ofenderá de tener que comerlos sin cobertura. 


C'est fini.

Así las cosas fue una tarde divertida, ya que creo que el heredero jamás había probado Nutella y se volvió inmediatamente adicto. En un par de momentos en que me quedé sin manos me ayudó y nos entretuvimos mucho lamiendo los utensilios, primero con masa, luego con Nutella y por último ganache. ¡El chancherío de hicimos! 

De cumples y arco-iris


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El finde pasado finalmente festejamos el cumple del heredero. Digo "finalmente" porque el verdadero onomástico fue a principio de mes, pero entre pestes y demás hubo que posponerlo mucho. Este año al parecer TODOS se enfermaron: el heredero (aunque fue super suave), un primito (bastante feo, con neumonía y todo), mi Má (otra que estuvo bien mal) y yo (10 días hecha percha). Y aun así, hubo varios invitados que no pudieron venir por culpa de la maldita gripe. :(

Pero bueno, eventualmente se celebró y con todo.
Y como era de esperarse, el trabajo para mí fue directamente proporcional.



Hace algunos meses, y luego de ver la de mi amiga Aiko, a Bam-Bam se le antojó que le hiciera torta arco-iris. Como vi el trabajo que requería, le dije que para su cumple le preparaba una.
¡Mamá pulpa! Si hacer una torta ya requiere cierto trabajo, hacer una arco-íris (no "psicodélica", cabe destacar) es lo mismo... multiplicado por seis.
Porque hasta separar y teñir los diferentes colores, todo bien... Hornear cada color, y tener que esperar a que enfríe para desmoldar y seguir con el próximo... Bueno, me tomó como 4 horas, y eso que hice trampa.
Con "trampa" me refiero a que entre color y color metía una bandeja de muffins de manzana (no iba a dejar el horno prendido al divino botón todo el tiempo), y para enfriar cada color usé baño María inverso (con agua fría).
Y ahí he de decir usar un molde de silicona me salvó la paciencia, ya que no requiere eso de enharinar ni enmantecar.

Lo que sí, terminé de comprobar lo chueco que hornea mi horno. :/ 
Sin importar donde le pusiera la masa, siempre salíó completamente torcida, lo que me dio importante dolor de cabeza a la hora de armar las capas de la torta.
Por suerte todo salió "parejamente chueco", así que acomodando las capas en diferentes ángulos aquí, y un poco de presión allá, ni sé como, pero terminé con una torta bastante pareja. :P




Después fue cuestión de enchufarle un par de toneladas de crema y cortar con la tijera una eternidad de malvaviscos.
Voy a confesar que los malvaviscos fueron una importante improvisación, ya que los laterales de la torta no se cubrían más con la bendita crema. Al final resultó super positivo, porque los malvaviscos tomaron el sabor de la crema y resultaron esponjosos pero no insulsos como de costumbre.




Igual la gran prueba para mí fue cortarla y ver que había quedado bastante pareja. Ni hablar de no haber tenido ningún brain fart y -no sé- armarla en el orden incorrecto o algo así.
Y supongo que no hace falta ni decir lo riquísima que quedó. El bizcochuelo de coco que siempre hago quedó de maravilla con la crema, e increíblemente suave siendo que entre capa y capa también le puse leche.
Tanto gustó que Fran (mi "suegrastro") se comió como tres porciones y más de una vez agarré al marido -que no suele disfrutar mucho las tortas- atacando las sobras.

Debo decir que todo lo demás que hubo que servir y preparar palidece al lado de la torta así que lo obviaré, a pesar de haber sido todo muy trabajoso ya que prácticamente hice todo sola. ._.
El único problema de tanta celebración (aparte de una rabieta del niño, que se solucionó con torta) fue que a la noche, cuando todo el mundo ya se había ido, me agarró una tendinitis asesina en mi pata mocha, que atribuyo a haber estado de pie demasiado tiempo. Pasé una noche terrible, pero nadie me quita el haber celebrado con la familiona. :)

Y si bien yo trabajé como condenada, la suegra se merece una mención especial por los souvenires que se mandó:




Creo que ni falta hace explicitar lo fanático que es Mr. Niño del plomero bigotón de Nintendo. Me pareció especialmente adorable (ni hablar de apropiada) la elección de una imagen de Paper Mario. :P

Otra cosa muy curiosa que trajo mi suegra, fue una caja de nachos, de la cual destaco el curioso nombre de la marca:




Lo más ¿gracioso? fue que ella lo compró en la góndola de importados de Jumbo, pensando que sería un producto yanqui o mexicano por lo caro que le salió. Qué chasco nos llevamos cuando nos pusimos a leer la caja y encontramos con que es "Elaborado en San Martín, Provincia de Buenos Aires".

Así que solo me resta saludar por última vez y por este medio a mi cada-día-menos-pequeño heredero. Pucha hombre, ¿cinco años ya? Así las cosas voy a terminar como el resto de las madres, despotricando de lo rápido que crecen los hijos y demás cursilería.
Pero no, talvez en otra vida. En esta voy a celebrar la mutua paciencia, el trabajo en equipo y saber que aprovechando todo como se debe la mirada atrás es grata, pero sin necesidad de nostalgia. Como dice el slogan: Vamos bien, y viene lo mejor.

Solvente Universal


Escrito por Antares bajo ,

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Luego del muy duro y muy productivo día de ayer en la Feria Kooperactiva, hoy me tomé el día (aparte de llevar y traer al crío del cole y pagar una boleta revencida).
¿Y qué hice hoy? Pues poco y nada, en un remerecido Lunes después de un Domingo de trabajo.

Así que cociné.
No mucho ni nada que me guste demasiado, porque creo que no lo conté pero ando con el colesterol medio elevado. Es poco, pero lo suficiente para ponerme a dieta e indignarme con la vida, ya que si bien ando muy sedentaria, tampoco me mato con la comida. Pero bueh, ya lo sospechaba mi Doc. Con el tiempo que llevo tomando hormonas era algo que podía pasar.
Así que tampoco "cociné" lo que se dice "cocinar", sino que me tiré a hacer experimentos dignos de la científica loca que tengo adentro.

La historia  comienza en Febrero, cuando Tom se mudó a Buenos Aires y nos trajo un paquete de Twizzlers, entre otras golosinas. Fue un regalo genial, ya que siempre tuve la duda de qué gusto tendrían las tiritas esas, el problema fue que descubrirlo no fue tan genial como el gesto del yanqui amigo.

Posta, es como comerse una vela.
Y obviamente, nadie en casa ayudó a terminarlos.

Siendo que algo parecido sucedió el año pasado con una bolsa de malvaviscos, me puse a buscar alguna receta como para reciclar las golosinas. Quise hacer algo parecido al Postre Reciclado, pero en todas partes decía que los benditos Twizzlers son imposibles de derretir.
Mi conclusión fue que en E.E.U.U. no enseñan eso del "solvente universal" en las escuelas, o simplemente nadie se dignó a probarlo. Así que bueno, perdido por perdido y golosina que nadie va a comer por medio, decidí intentarlo.

Después de un pequeño test con dos pedacitos y ver que mal que mal se disolvían, corté mis Twizzlers en pedacitos bien chiquitos.
Esto resultó ser lo más molesto, ya que hay que cortarlos MUY chiquito y la verdad es que la textura y la consistencia son bastante hinchapelotas. 


Y aun así, quedaron grandes...


A seguir los puse al fuego en una lecherita con agua. La verdad es que no sé si faltó agua o paciencia, pero parecieron llegar a un punto en que se emperraron y dejaron de disolverse. Quedaron cachitos MUY chiquitos, pero bueh. Lo importante es que resultó un jarabe mezclable con otras cosas.


Y por usar mi genial corta-frutas. 

¿Pues con qué? 
¡Qué se yo! Mi idea inicial fue mezclarlo con fruta. En la heladera tenía unas peras excelentes que me dio algo de pena usar. Pero todo sea por la ciencia.

Hasta ahí todo bien, el tema es que con dos miserables peras no hacía nada, así que tuve que enchufarle bananas, que sabe dios cuánto las odio. 

¿Qué, salir a comprar? ¿Cómo se te ocurre, con este día?


Pera + banana

Así que bueh, ensalada de pera con banana. Para mezclar con cera de vela jarabe de cereza rara.
¿Qué tan mal puede quedar?
Después de probarlo debo decir que no salió tan mal. La fruta esconde el sabor del jarabe y el jarabe disimula bastante el sabor de la banana en una mezcla que tiene cierto sabor a menjunje dietético.
Porque al fin y al cabo, tampoco es que los Twizzlers sean muy gordos o azucarados. Al parecer 3 tiras de esas tienen como 120 calorías, que es lo mismo que una barra de cereales (o un alfajor "Fulbito", descubrí recientemente).

Así que nada. ¿El veredicto?
Hasta que no se ve mal y no sabe feo. Dentro de todo es bastante sano... Pero definitivamente no es lo que se dice "rico".
Pero bueno, si de tres ingredientes dos ya no me gustan...  T__T




Tan solo espero que los otros dos -que nada tienen contra las bananas- se copen y lo coman.

O tiro todo por la ventana. xD

Cupcakeando


Escrito por Antares bajo ,

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Este finde tocó estrenar la cupcake-era.
Como anticipé en el post anterior, Mr. Dorima me trajo una bandeja para transportar pastelitos de E.E.U.U. por lo que, ni bien supimos que íbamos a recibir visitas, ya sabíamos qué ibamos a comer de postre.

La cena estuvo a cargo de Mr. Dorima, aunque bastante lo ayudé. Se trató de un Chop Suey medio raro, pero muy sabroso y algo picantón. :9

Ñami.

Lo único de lo que me quejo fue el hecho de que cayera gente que dijo que no iba a venir. Me alegró que vinieran... Pero más me alegró no habernos quedado cortos de comida, que fue por poco.

¿Y el postre? ¿Cuántas vueltas le podés dar a un pastelito, Antie?
Muchas vueltas, mon ami. Muchas vueltas.

Durante el feriado fuimos a un super mayorista (porque está todo muy caro, vio?) y trajimos mucho de todo. Entre las muchas cosas que trajimos fue coco rallado. Así que los cupcakes fueron de coco.


Cupcakes de coco


  • 4 huevos
  • 150 gr de manteca
  • 2 cucharaditas de polvo de hornear
  • 2 cucharaditas de esencia de vainilla
  • 1 taza y media de azúcar
  • 2 tazas y media de harina leudante
  • 100 gr de coco rallado
  • Leche (de coco o de vaca) a gusto.
Se colocan los ingredientes en la batidora y se va batiendo. Salvo por la leche me gusta seguir ese orden, pero dudo que sea necesario. La leche se agrega de a chorritos, a medida que uno nota que la masa va quedando más dura y la batidora empieza a hacer otro ruido. 
La masa resultante se coloca en moldes aceitados o papeles para cupcake y se cocinan a horno medio o hasta que estén doraditos y bonitos (20-25 minutos pero varía según el tamaño de los cupcakes).

Para decorar los pastelitos (porque no es un cupcake si no tiene decoración) iba a hacer un frosting tradicional, pero a último momento decidí que mejor no. Todo muy lindo con las coberturas de azúcar, pero me dio no-sé-qué comprar tanto azúcar impalpable solo para hacer cobertura. Por esa plata compré un montón de chocolate e hice una ganache multi-uso mil veces más rica.


 Ganache de chocolate

  • 1 taza de crema
  • 300 gr de chocolate
Se coloca la crema en un recipiente y se calienta para que hierva (en hornalla o microondas). Mientras tanto, se pica el chocolate en trozos lo más pequeños posibles.
Cuando hierve la crema, se le agrega el chocolate (yo usé del blanco) y de mezcla hasta que esté todo derretido e integrado. Se deja enfriar.

Esta ganache se puede usar de 3 maneras diferentes: 
1- Estando aun semi-líquida, se baña los cupcakes y queda como cobertura.
2- Ya fría, se bate como crema hasta lograr picos. Se coloca en una manga y se usa para decorar.
3- Fria, pero sin batir, se coloca en la manga y se usa para decorar. 

Yo elegí la opción 2. Pero como soy yo, la crema se me pasó y se me enmantecó toda. Pero aun así, creo que esa ganache es la cosa más deliciosa que probé en mi puta vida. *_* 

En la heladera

El tema es que entre la prisa de decorar 4 docenas de pastelitos y mi manga (que creo que no se usa con comida desde 1984), no quedaron tan bonitos como quisiera. Después está el hecho de que la crema se haya pasado, cosa que aun no me termino de explicar. Cuando dejé de batirla parecía bien... Pero cuando la puse en la manga ¡ZAS!  
Tampoco quedaron feos, pero creo que lo podría haber hecho mejor. Igual me queda la mención de Mr. Dorima, de que son los mejores que he hecho hasta ahora. :3


Reñami.


Pero no me quejo. La verdad es que sí han sido los mejores que he hecho hasta la fecha.  Por lo pronto, sigo practicando. Y me quedo pensando en comprar una manga mejor, ya que la actual tiene picos con las puntas, no hacia adentro, sino hacia el centro. Sirve, pero la crema a veces pierde la forma, a diferencia de los picos con las puntas hacia afuera.



Requeteñami.

Cocinando


Escrito por Antares bajo ,

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Ayer fue día de cocinar. El miércoles iba a visitar a mis viejos, así que nada mejor que caerles con cositas hechas en casa, ¿no?
Fue una tarea ajetreada porque... bueh, a mí se me ocurre complicarme. Hacer pastafrolitas es una cosa. Hacer también el dulce para rellenarlas es... pues... Hacer dos cosas.
Hacer todo al mismo tiempo con un niño que se niega a almorzar y dormir su siesta es digno de pulpo malabarista. O eso quiero creer.

Los primero, y creo que lo más jodido, fue hacer el dulce de batata con coco.



Mi error fue meter los dos kilos de batata así de una, sabiendo que mi olla no es tan grande. Se cocinó bien, pero el maldito dulce estuvo especialmente homicida, por la manera en que saltaba. Tanto fue que en dos momentos se me vino encima y me quemó, el muy sotreta.




La primera quemadura es esta, en la mano. La segunda fue en el hombro y por suerte ni se nota.
¡Dulce retobado!

Curiosamente, y luego de charlarlo con mi Pá, me he enterado que aparentemente la violencia de lo que uno cocina (o más bien cuanto salta una preparación al hervir) estaría relacionado con las fases lunares.
Estuve googleándolo un rato y la verdad es que no encontré nada al respecto en 3 idiomas (aunque talvez sea yo, que no sé ni qué busco). Según lo que me dijeron, las preparaciones saltarían más durante la Luna Nueva, para saltar menos hacia la Luna Llena y repetir así el ciclo. Según el calendario hoy es Luna Nueva, lo que en teoría explicaría porque mi dulce quiso matarme tan insistentemente.




Al menos pude terminarlo y rindió una barbaridad: tres frascos estándar y dos bastante más grandes. Al parecer no le faltó cocción (o lo pude disimular bien), lo que fue un alivio. Haber luchado tanto para que no saliera bien iba a ser muy decepcionante.




Con lo que sobró después de llenar los frascos rellené una docena y media de pastafrolitas. Y Sobró un poco más, así que los frascos quedaron bien, pero BIEN llenos.
Con las frolitas no sé bien qué pensar, salvo que la vez anterior le debo haber pifiado mal a la masa, que quedó con una textura algo jodida. Esta vuelta por suerte parecía más "masa" y haberle puesto vainilla en vez de ralladura de limón la dejó más mejor aun.
Lo que sí, después de tanto ejercicio me agarró la pereza y las tiritas salieron así nomás. La media docena de la foto corresponde a las más lindas, finamente seleccionadas para llevárselas a mis viejos con un pote de los grandes de dulce.

Otra cosa que tiene poco que ver, fue el inesperado público que atrajo mi proeza culinaria.
No recuerdo si blogueé al respecto, pero hace meses venía teniendo problemas con hormigas en mi cocina. Hace unas semanas y con bastante suerte logré identificar el hormiguero (y llenarlo de Raid, vio) pero a los pocos días noté que las hijasderemil no se habían ido del todo.




¡Pues helas ahí, chupando contentas mi dulce asesino mientras seguro conspiran contra mí en diminutas vocecitas!
Al menos el despelote que hizo el burbujeante menjunje sirvió para algo: fue la carnada perfecta para atraer al himenóptero flagelo y seguirlo hasta su escondite.

También sirvió de última cena, ya que una vez que terminé de cocinar rocié todo con Raid.
Si mi historia contra las hormigas sirve de referencia de algo sé que no será lo último que sepa de ellas.
Pero la lucha sigue. *empuña valientemente un cucharón*

Logros


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Hoy fue día de muchas novedades.


Para empezar, el heredero empezó Jardín de Infantes.
Pucha que lo tiró, ¿ya estamos con eso? La próxima vez que parpadee seguro el crío va a estar en el secundario o algo.



Me alegra mucho haber podido reciclar lo aprendido durante el secundario y haberle bordado yo misma el guardapolvito. Y yo no sé cuan raro habrá sido esto en las escuelas, pero me da una pena cuando veo a los piojos con los nombres escritos sea con letras torcidas, con marcador indeleble o vaya a saberse con cuánta porquería más. Entiendo que la muher moderna no tenga tiempo para bordar, pero ¿una abu solidaria no hay?
Recuerdo cuando a mí me tocó; que ni sabía leer ni nada, pero qué feos se veían los pintorcitos de algunos de mis compañeros...
Así, este primer día de clases no fue el más exitoso, pero sin duda podría haber sido peor. Chapeau para la "Seño" Elsa. :)




Entre otras cosas, hoy me saqué las ganas de cocinar algo a lo que le tenía cierto antojo desde hace bastante: dulce de batata.
Es raro, porque sin ser mi favorito ni nada se me hizo una especie de desafío el hacerlo. Y hoy se dio.


Primero lo primero.

Lo loco fue la desafortunada "interrupción" que hubo mientras cocinaba. Mientras luchaba yo contra el feroz dulce (que salta como endiablado) escuché como si un enorme estante se cayera o algo. hace pocos días escuché ruidos parecidos de la casa de algún vecino, así que no me preocupé.
No fue hasta que escuché -por la ventana de mi cocina- a mi vecina llamando al SAME que noté que la cosa venía jodida.
Fui hasta el balcón y me deparé con una ambulancia frente a mi edificio, una moto destrozada y dos flacos estrolados contra el pavimento. El cacho de mármol en el piso me dio la pauta que la moto se debe haber comido mi edificio, que está justo en la esquina.
Siendo que tengo un crío en edad impresionable, preferí hacer como si nada y terminar de cocinar. Interesante clase de anatomía fue ver a uno de los estrolados, al que le faltaba una "feta" de pierna (el otro parecía más entero).


Abajo de casa


 Así las cosas mal que mal terminé mi dulce, y lo dejé enfriando. Será que estoy más acostumbrada con las mermeladas de frutas, que me sorprendió lo mucho que rindió. Generalmente un kilo de fruta (más su respectivo azúcar) me rinde 3 frascos de mermelada (y 3/4 llenos nomás).
Supongo que será porque se parte del puré y no de la fruta (que tiene más agua), pero la receta me rindió dos frascos estándar llenos, más mi frasco "de vieja", que tiene mayor capacidad.


Frasco de vieja, bien gordo y pintado.

Ah, todo esto después de armar un montón de tarteletitas.
Yo no sé si serán los años que llevo en Ai Candies pero como que todo queda más chulo en versión mini. Así que en vez de pasta frola grande (que ni molde tengo) hice docena y media de frolitas. 





No me alcanzan los filtros del celular para expresar lo preciosas que me quedaron, incluso si salieron medio desprolijas. 
Ah, y haber nombrado a Ai Candies no es fortuito, ya que aproveché una herramienta para hacer las tiritas que cubren las tartas. 
No seré la peor, pero sin duda soy la más vaga. 




Tenía miedo que la masa terminara muy fina, pero nada que ver. No le tenía mucha fe, pero quedó crocante y perfumada.
Aparte, quedaron porciones bastante justas: dos tartitas son suficientes para llenar cualquier estómago. Dos son suficientes como para quedar del orto.

Abundancia en relleno.


El sabor... pues... Habrá quien diga que el dulce de batata es dulce de por sí y que no necesita nada, pero a mí me hubiera gustado ponerle un poco más de azúcar.
Igual el hecho que el heredero se lo mande con cucharita me hace sospechar que Mr. Dorima no tendrá más que elogios para esta receta.
Y sino... que se joda. Más para mí. xD

Semana del mal


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Esta semana viene siendo (y seguirá siendo) un suplicio.

Primero que nada, porque tengo que ir al médico. No por ir al médico en sí, pero tengo buenos motivos (lo que es siempre malo) y no me puedo escapar.
No hubiera sudo tan terrible si luego de haberme llamado ayer para confirmar mi turno de hoy, la secretaria del doc no me hubiera vuelto a llamar... Para pasármelo al jueves porque el doc está con fiebre.
Nah, porque yo no mestoy muriendo de dolor, para qué.

Otra cosa que tengo que hacer es ir al Correo Central, ya que me llegó el primero de dos paquetones de mi amigo Tom. Nada muy genial: el rubio se está mudando a Buenos Aires y como quiere que sus cosas lleguen con él, nos las manda a los amigotchis.
Mi problema reside en:
a) lo lejos que me queda el Correo.
b) el calor que por Ley de Murphy va a hacer.
c) el hecho de no deber levantar peso -motivo por el cual tengo que ir al médico- y que el paquete sea pesado.
d) necesitar un carrito (debe ser lo más fácil).
e) tener que ver donde dejo a Bam-bam porque mis viejos se van de vacaciones.

No sé qué malabares voy a hacer (ni con cuántas drogas me vua tener que dar) pero va a salir.
Y seguro la semana que viene (o la otra) lo vua tener que repetir. Sin doc por medio, espero.

Pero hablamos de cosas más interesantes: como los muffins que hice este finde.

Estando medio-de-cama (por esta cosa, sea lo que fuere, por la que tengo que consultar) me quedé en casa todo el finde. El sábado Mr. Dorima salió con el heredero, así que mientras me aburría como un hongo, gasté unos ingredientes que tenía hace tiempo y me mandé unos muffins.

Es un hecho, después de algunas sorpresas que he tenido con ingredientes menos que frescos (gorgojos en la harina y esas cosas), no me gusta tener nada guardado en la alacena por mucho tiempo, y como no recordaba de cuando eran mis ingredientes... mejor los gasté.


Primera tanda enfriando

Segunda tanda en plena cocción

¡Muffinazo!

Me gustaron mucho estos porque a mi tradicional receta le agregué 100g de coco rallado (que ni sabía que tenía) aparte de algunas pocas gotitas de cocholate blanco y negro.

Por último, quiero dejar evidencia chocográfica de algunas cositas del paquete de Rokko.




Estas tres variedades vinieron en bolsitas muy bonitas:





La foto es de una segunda bolsa que todavía no abro, que por lo que se ve en la transparencia trae otras variedades. :D





Así son estas monadas sin el envoltorio.
Debo decir que es la primera vez que como chocolate rosado. No sé si será por la crema blancuzca con la que está relleno (cuyo sabor no termino de dilucidar), pero no parece tener ningún sabor en especial. La parte de abajo de este chocolatín es negra (chocolate con leche).
El chocolate marroncito es una combinación de chocolate negro (abajo) y con sabor a caramelo (arriba). Viene relleno con una galletita crocante.
El blanco creo que es el más extraño, ya que viene con una gomita en su interior. Debo destacar que de las muchas cosas que se pueden poner en un chocolate, lo último que esperaba era una gomita. La textura no es lo más agradable, pero es muy rico. :p