Loving you is cherry pie


Escrito por Antares bajo

1 Comentario

Promise I'll be kind ♫
But I won't stop until that boy is mine ♫
Baby, you'll be famous ♫
Chase you down until you love me ♫
Papa-Paparazzi   ♫

Anoche escuché a Gaga, y luego volví a soñar con él.

Era muy parecido al último sueño, pero con los papeles invertidos (él era anfitrión, yo invitada). No sé bien dónde estábamos, pero se me hacía raro que alguien tuviera una casa de veraneo en medio de un pantano.
No nos dábamos demasiada bola, y así estaba bien. Yo llevaba demasiado equipaje y había hecho una especie de graffiti con marcador fluorescente (amarillo y naranja) en un techo, y esperaba que nadie se enterara. Nos fuimos en un tren que cruzaba el pantano.

Cotidianidades


Escrito por Antares bajo , , , ,

Sin Comentarios

Quería poner que después de algunos altibajos la vida finalmente se estabilizó... Pero no sería cierto.

El hecho de que yo esté traquila (después de mucho despotricar, claro) no quita haberme descubierto una nueva dolencia. Porque obviamente no tengo suficientes.
Pero dejemos ese tema para el jueves próximo, que es cuando tengo turno con el Doc. 

Así las cosas (y como dije, después de mucho despotricar) todo toma un ritmo apacible y las cotidianidades... No sé, nunca me parecieron demasiado blogueables.
Pero es lo que hay. Al menos hay fotos.



Estas fueron las canastitas de ayer. No estoy en mi época más cocinera, pero hay que usar los Quesabores que me llevé de The Box la semana pasada...
Debe haber sido la primera vez que no se me desarma ni una...o toda la bandeja, para el caso. ¿Habrán sido las tapas criollas de Dánica? Porque las noté bastante más gorditas y firmes que la porquería marca Eki que venía usando. Nota mental: comprarlas más seguido.
Ni hace falta decir lo ricas que quedaron. ;3


Por poco mi Má no me obliga hoy a comerme este aparentemente nuevo sabor de yogur Ser. Y debo darle la razón (y las gracias) porque la verdad es muy rico. No me hubiera imaginado que la frutilla combinara bien con el coco. Aunque si lo pienso ¿qué no va bien con coco? 
Para colmo es verde (léase, light). No hay suficientes productos verdes y así de ricos.



Mi Má tiene este par de aros probablemente desde la época en que esta moda era novedad. Curiosamente, toda mi vida los vi desarmados. Ahora que con las damas andamos con ganas de hacer un set muy de época se me dio por revivirlos, agregándoles los ganchos. Espero que entre Dana y Lulú tengan algo que combine. 
Sí, noté que no son del color adecuado... Pero creéme cuando te digo que si usás un par de aros así, lo último que te van a ver son los ganchos. Es como cuando voy a los casamientos: creo que podría caer en piyama, siendo que lo único que me van a mirar toda la noche va a ser el pelo. 

Prima Vera


Escrito por Antares bajo , ,

4 Comentarios

...Decir que -chiste malo aparte- efectivamente tengo una prima llamada Vera.
Lejana, pero prima al fin.

Esta semana fue socialmente muy ocupada:
Lunes: brunchear con doña Nadia B. B.
Martes: Merendar con Miss Hikky.
Miércoles: Saludar a Mr. X'S en The Box.

Así que el jueves y el viernes decidí pasarlos atrincherada en el hogar, aprovechando que refrescó. Y de paso trabajo y limpio un poco, lo que nunca está de más. Crucen los dedos para que junte coraje y me atreva a ir al super.

Entre las cosas que hice esta última semana también se incluyeron el cumpleaños de Miss Aleja y la adquisición de una Rana René.

¡Apio Verde, Miss Aleja!
Krito y Lulú festejando
Tengo una pistola de burbujas y sé como usarla.
Voy a ser sincera (y a aprovechar que Aleja está de vacaciones, que sino me pega) para admitir públicamente que no sé cual de las dos cosas me dejó más contenta. ¡Es que perdí la cuenta de los años que llevo queriendo una Rana René!
Estaba por decidirme y desembolsar lo necesario en Amazon o Alparamis cuando llevando al heredero a la plaza me topé con una señora que las vendía. Casi me caigo de culo cuando al preguntarle por el precio me respondió "$25". Debería haberme llevado otra, solo porque sí. ._. 

Ya en la plaza tuve que contenerme para no sopapear a todos los pequeñines que querían arrebatarme mi Rana René. En especial una pequeñuela llamada Morena que de pura casualidad no asesiné cuando la vi toquetear a mi René con sus deditos llenos de caramelo, baba y mugre. 

No la maté, pero que tuve un ataque, lo tuve.

Curiosamente, esta es la segunda niña llamada "Morena" que me toca conocer en lo que va del año. 

Y ambas eran rubias. 

Sabiduría Oriental (del Uruguay)


Escrito por Antares bajo

Sin Comentarios

Estoy más vieja, y quisiera creer que más sabia. Caramba, ¡que estoy por cumplir los 30!

Entonces, ¿por qué caranchos es que cada tanto todavía me agarran esas homicidas ganas de recagar a martillazos a alguno?
Ah, cierto que provocan.


Algún día voy presa. 

Sueños X 2


Escrito por Antares bajo

Sin Comentarios

Esta noche volví a soñar con él, en dos circunstancias bastante similares pero en dos edades diferentes.

La primera vuelta éramos pibes. Fin de secundario, o algo por el estilo. Él era algo así como un primo lejano que venía de visita y se hospedaba con mi familia. Seducirlo era un jueguito infantil e histérico que me salía bastante bien, y que él no pusiera resistencia me facilitaba todo.
Creo que ni me interesaba tanto como el objetivo de ganármelo.  
She shoots, she scores.

En el segundo sueño éramos más grandes, aunque no demasiado. ¿Veinte? Veintipocos como mucho. El objetivo era el mismo, pero esta vez él se resistía. Talvez habría dejado alguna novia dónde vivía, pero no me importaba siquiera preguntarle.
Con la dificultad aumentada, aumentaba también mi tenacidad, aunque tenía la certeza de que iba a ser solo cuestión de tiempo hasta lograr mi objetivo.
Mi chamuyo era de nena buena y servicial, lo que para mi regocijo lo dejaba medio incómodo. 
Él dormía en la que solía ser mi pieza, en el departamento de Juncal.

El último sueño no tenía nada que ver con él, pero era una especie de continuación del anterior, porque se pasaba en el mismo departamento.
Era muy temprano, y alguien tocaba el timbre. Era Héctor, para que le cuidáramos a Manu (el sobrinito, muy amigo de mi heredero). Yo le decía que no iba a poder, y le inventaba que tenía que ir al médico. También le decía que mi Má no podía, porque se ponía de muy mal humor si la despertaban temprano.
En eso escucho que se levanta, y huyo para encajarle el muerto a ella.
Mi mamá vestía una bata color "ensalada de frutas" que no he visto en décadas.

Se ve que al menos en sueños tengo un poco menos de escrúpulos y aprendí a ser un tantito menos considerada...